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Turismo ornitológico: aves que puedes observar en Córdoba

Córdoba es mucho más que historia, patios y monumentos. Es un auténtico paraíso para aquellos que son amantes de la naturaleza y de la sierra, así como para quienes disfrutan observando aves en libertad. Gracias a su ubicación geográfica, su diversidad de paisajes y su clima, esta provincia se ha convertido en un destino privilegiado para quienes hacen turismo ornitológico. Desde rapaces hasta pequeñas aves acuáticas, hoy te hablamos de algunas rutas que no te puedes perder si quieres hacer birdwatching.

Vistas del río Guadalquivir a su paso por Córdoba

Qué es el turismo ornitológico y por qué elegir Córdoba

El turismo ornitológico, conocido en inglés por el término birdwatching, consiste en viajar con el objetivo de conseguir ver aves en su hábitat natural. Son muchos los motivos: ocio, fotografía, interés científico… Lo positivo es que es una forma de turismo respetuosa con el medio ambiente, que fomenta la conservación de los ecosistemas y, además, el desarrollo rural sostenible.

Córdoba reúne todas las condiciones necesarias para ser un destino ideal. Su territorio combina sierra, campiñas, dehesas, humedales y riberas fluviales; esto da lugar a una extraordinaria diversidad de especies. Además, a esto hemos de sumarle que la provincia se encuentra en una ruta migratoria clave entre Europa y África. Esto hace que se multiplique el número de aves observables a lo largo de todo el año.

Pero aún hay más: hay una red cada vez más consolidada de senderos, miradores y espacios protegidos especializados, que facilitan la experiencia tanto a quienes son observadores expertos como a quienes son principiantes.

Principales hábitats de aves en la provincia

Uno de los grandes atractivos de la ciudad es, como hemos señalado antes, el hecho de que alberga una gran variedad de ecosistemas. Cada uno de ellos acoge, además, a distintas especies. Los más relevantes son:

  1. Sierra Morena, al norte de la provincia. Es un espacio de gran valor ecológico donde predominan las dehesas, los bosques mediterráneos y los barrancos. Es el espacio de las grandes rapaces, además de una zona de difícil acceso que garantiza así tanto la tranquilidad como la biodiversidad.
  2. Valle del Guadalquivir. El río y sus afluentes generan muchas zonas húmedas y sotos fluviales, donde se concentran aves acuáticas limícolas. Es uno de los espacios clave para la migración y la reproducción.
  3. Campiña cordobesa. Las extensas llanuras del sur albergan las conocidas como aves esteparias, muy poco comunes en otros puntos de Europa. Aunque a simple vista parezca un paisaje uniforme, es uno de los hábitats más interesantes en el turismo ornitológico.
  4. Humedales y embalses, como Zóñar, Tíscar o Amarga. Son auténticos santuarios para las aves acuáticas, especialmente cuando se acerca el otoño y el invierno.

Aves emblemáticas que puedes observar

La lista de especies observables ahora mismo en Córdoba supera las 300, pero nos vamos a centrar únicamente en esas que destacan por su rareza, su belleza o su valor ecológico:

  1. Águila imperial ibérica, una de las joyas de la fauna española. Y Sierra Morena es uno de los pocos lugares donde aún se puede ver esta especie en peligro de extinción.
  2. Buitre negro: imponente, silencioso y un indicador de la buena salud del ecosistema.
  3. Cigüeña negra, mucho más esquiva que la blanca. Esta se suele refugiar en zonas boscosas y en riberas tranquilas.
  4. Sisón y avutarda. Son habitantes de la campiña, unas aves esteparias que son cada vez más escasas en Europa.
  5. Martín pescador. Pequeño, rápido y lleno de colores intensos, muy frecuente tanto en ríos como en arroyos que están bien conservados.

Rutas recomendadas para la observación de aves

Pero ¿cuáles son las mejores rutas para hacer birdwatching?, puede que te preguntes. Lo cierto es que hay muchas que están incluso señalizadas, para que no haya pérdida. Pero te vamos a hablar de las más interesantes.

La primera es la del Parque Natural Sierra de Hornachuelos, que es considerado uno de los mejores lugares para quienes quieren observar aves rapaces en Europa. Este integra miradores, senderos y, además, multitud de zonas de observación muy tranquilas en las que podrás pasar el día.

Tras esto, te recomendaríamos visitar las lagunas del sur de Córdoba. Esta es una ruta que conecta Zóñar, Amarga y Rincón, y que te permitirá observar una gran cantidad de aves acuáticas, limícolas y migratorias. Es un entorno accesible y, sobre todo, fotogénico.

No puedes olvidarte de recorrer el río Guadalquivir, especialmente en su paso por la capital y por los municipios cercanos. Porque podrás avistar garzas, cormoranes, martinetes y otras aves urbanas que se han ido adaptando al entorno fluvial.

La campiña de Baena y de Castro del Río es ideal para quienes quieren observar aves esteparias, especialmente al amanecer o al atardecer. Es en estos momentos cuando la actividad es mayor y hay mejor luz de cara a hacer fotografías.

Y, por último, la Dehesa de Los Pedroches. Es un paisaje abierto, sereno, tranquilo, donde es fácil observar pequeñas aves forestales, rapaces e incluso córvidos.

Mejores épocas del año para el birdwatching

Si bien es cierto que encontrarás aves durante todo el año, cada una de las estaciones tiene su encanto y sus protagonistas. En primavera es la mejor época para aquellos que quieran ver aves reproductoras, así como escuchar sus cantos; es más, también es un buen momento para quienes quieran ver las aves migratorias que vienen desde África. En verano, las que predominan son las aves rapaces y residentes, aunque es conveniente salir a primera hora de la mañana por el calor.

Si pasamos a estaciones más frías, debes saber que en otoño es el momento clave para la migración postnupcial. Es decir: hay miles de aves que cruzan la provincia rumbo al sur. Y en invierno son los humedales los que se llenan de aves del norte de Europa, que convierten estas lagunas en auténticos refugios de vida.

El turismo ornitológico no es una actividad más, sino una forma distinta de viajar: mucho más lenta, consciente y conectada con el entorno que nos rodea. Observar aves es aprender a mirar, a escuchar la naturaleza y a respetar su ritmo. Y son pocos los lugares que ofrecen una diversidad tan grande como Córdoba en este sentido. Ya sea con prismáticos, con tu cámara o con una gran curiosidad, es una ciudad que te invita a levantar la vista al cielo. Porque descubrirás un patrimonio natural que es tan valioso como sus patios y sus callejas.