Córdoba en 48 horas. Los mejores planes

Si tienes una visita a Córdoba ya planificada, debes saber que es una de esas ciudades que se disfrutan sin prisa, con un paseo sencillo por el casco histórico y por las zonas más famosas de la ciudad. Gracias a su tamaño, se puede descubrir bien en un fin de semana, pero solo si hay una buena planificación previa. Porque es cierto que es pequeña, pero tiene un impresionante patrimonio histórico y cuenta con un ambiente muy acogedor que hacen que sea un destino ideal para una escapada de 48 horas.

puente romano de córdoba

Como antigua capital del Califato Omeya, así como un importante referente cultural a lo largo de los siglos, Córdoba conserva huellas de todas las civilizaciones que han pasado por ella: romanos, musulmanes, judíos y cristianos. Y el resultado es una ciudad única, que ahora podrás conocer en este itinerario de dos días para aprovechar al máximo el tiempo. No nos hemos olvidado de nada: historia, cultura, gastronomía y paseos inolvidables.

Día 1 mañana: Mezquita-Catedral

Comenzamos nuestro paseo con uno de los sitios imprescindibles que se debe visitar en Córdoba: la Mezquita-Catedral, su monumento más emblemático. Ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y es una de las obras arquitectónicas más impresionantes del mundo. Su construcción comenzó en el año 785, durante el mandato del emir Abderramán I. Y fue durante los siglos siguientes que se fue ampliando hasta convertirse en lo que es ahora mismo: una de las mayores mezquitas del mundo islámico.

Fue en el año 1236 cuando hubo un giro radical, y el edificio fue consagrado como catedral. Esto es crucial en su historia, y es lo que marca la diferencia con respecto a otros centros religiosos. En el siglo XVI se construyó la nave renacentista que hay ahora mismo en su interior, creando así un conjunto único.

columnas de la mezquita

Al entrar, lo primero que te impactará será el bloque de columnas, formado por cientos de columnas de mármol, jaspe y granito. Los arcos crean un paisaje imponente, con esos bicolores rojos y blancos que casi transmitieran una especie de magia. Además, encontrarás el mihrab, un nicho ricamente decorado que indica la dirección de La Meca. Te recomendamos reservar entre una y dos horas para visitar la Mezquita-Catedral al completo, e incluso subir a la torre y contemplar las vistas de la ciudad. No dejes de pasear por el Patio de los Naranjos, puesto que es un emplazamiento tranquilo y agradable donde podrás tomar algunas fotos.

Si vas a primera hora de la mañana, evitarás las multitudes y disfrutarás de un ambiente mágico.

Día 1 mediodía: barrio de San Basilio y almuerzo

Tras visitar la Mezquita-Catedral, es obligatorio pasar por el barrio de San Basilio, puesto que es uno de los más auténticos y bonitos de toda Córdoba. Es un barrio famoso por sus patios cordobeses, que podrás visitar de forma gratuita durante el Festival de los Patios. En esas semanas, muchos vecinos abren sus casas al público y muestran cómo sus patios se engalanan con flores y brillan (y huelen) de una forma totalmente diferente.

Pasear por este barrio es una experiencia única; por sus calles estrechas, sus casas blancas y el silencio que se respira en él, la atmósfera cambia por completo. Es un lugar donde parece que el tiempo se detiene y te permite respirar de una forma totalmente diferente.

Además, a la hora del almuerzo encontrarás algunos de los restaurantes más recomendables de la ciudad. Tu elección dependerá, sobre todo, de lo que te apetezca comer:

  • Taberna La Viuda: está ubicada cerca del Patio Sede de la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses, en la calle San Basilio, y es un lugar que brilla por su belleza tradicional. Desenfadada, donde podrás disfrutar del barrio y del ambiente acogedor de su patio, además de una gastronomía excelente.
  • Puerta Sevilla: un restaurante tradicional, perfecto para quienes quieran probar los platos más famosos de Córdoba y apostando por la calidad. Salmorejo, rabo de toro, berenjenas fritas… Todo en un enclave único.
  • La Posada del Caballo Andaluz: se encuentra situada en un edificio histórico, unas acogedora casa de comidas donde podrás disfrutar de todas esas recetas antiguas y tradicionales de la tierra andaluza.

La gastronomía cordobesa es uno de los grandes atractivos de la ciudad, con lo cual te recomendamos reservar con antelación para poder disfrutar con calma.

Día 1 tarde: Judería y zona centro

Llega la tarde, y es el momento perfecto para explorar la Judería, que es uno de los barrios históricos con más encanto de toda Córdoba. Es un barrio judío que conserva su trazado medieval: calles estrechas, plazas pequeñas y rincones plagados de historia. No te pierdas la famosa Calleja de las Flores, puesto que es una calle decorada con macetas que ofrece una vista espectacular a la torre de la Mezquita-Catedral.

Junto a sus callejas, deberás visitar sí o sí la Sinagoga de Córdoba, que se construyó en el siglo XIV y que es una de las pocas sinagogas medievales que aún siguen en pie en España.

Hay dos formas de continuar el paseo. La primera de ellas es visitar toda la zona centro, subiendo hacia la calle Cruz Conde o la Plaza de las Tendillas. Allí podrás pasear, tomar algo o hacer compras, si así lo deseas. Pero también puedes bajar hacia el Puente Romano, que cruza todo el río Guadalquivir y ofrece unas vistas magníficas del atardecer. Además, desde ahí podrás ver también la Torre de la Calahorra.

Si nos preguntas cuál es el mejor itinerario: aprovecha la tarde para bajar al Puente Romano y hacer fotos con el atardecer, y sube posteriormente a la zona centro (tardarás unos 20 minutos andando, a lo sumo) para cenar y aprovechar la noche.

Día 2 mañana: Alcázar de los Reyes Cristianos y jardines

El segundo día es el momento de comenzar visitando el Alcázar de los Reyes Cristianos, una auténtica fortaleza que se construyó en el siglo XIV por orden del rey Alfonso XI. Es un edificio que, a lo largo de los siglos, ha tenido muchísimas funciones: residencia real, sede de la Inquisición, fortaleza defensiva, hogar de los Reyes Católicos… Y, además, lugar donde estos se reunieron con Cristobal Colón antes de que este viajara a América.

jardines del Alcázar

Tardarás alrededor de dos horas en visitarlo entero, e incluso más, puesto que uno de sus principales atractivos son sus jardines. Son considerados unos de los más bonitos de España, y están plagados de fuentes, estanques, flores y árboles. Sin duda, un auténtico espectáculo visual y olfativo, especialmente si lo visitas en primavera.

Si subes a las torres del Alcázar, podrás disfrutar de unas vistas panorámicas de la ciudad que harán que la visita sea una experiencia completa.

Día 2 tarde: Medina Azahara o plan alternativo en la ciudad

Llegamos al final de nuestro recorrido, y hay dos opciones: visitar Medina Azahara o continuar visitando la ciudad.

Si te decides por hacer un recorrido por Medina Azahara, debes saber que está a unos 8 km del centro y que tendrás que ir en autobús o en coche. Es una ciudad palatina que fue construida en el siglo X por el califa Abderramán III, y que supuso un auténtico símbolo de poder y esplendor. Por desgracia, fue derruida pocos años después; lo que se puede visitar ahora mismo son las ruinas de lo que otrora fue una de las ciudades más importantes del mundo islámico. Verás palacios, jardines, mezquitas y un museo con una reconstrucción de lo que Medina Azahara fue.

En caso de que prefieras quedarte por la ciudad, hay muchas alternativas interesantes, como el Palacio de Viana, que es famoso por sus patios, y donde podrás recorrer sus jardines interminables. Además, Córdoba está llena de plazas históricas, como la Corredera, donde podrás pararte a tomar algo. Y te recomendamos encarecidamente pasear sin rumbo por su casco histórico e ir descubriendo todos sus pequeños callejones.