Hay noticias que se saborean despacio, como un buen guiso. En La Posada del Caballo Andaluz acabamos de recibir una de las alegrías más grandes de nuestra historia reciente: el primer premio al mejor rabo de toro de Córdoba en la categoría de restaurantes del III Concurso Profesional de Rabo de Toro Cordobés, un certamen que reconoce a los establecimientos que mantienen viva la receta tradicional de uno de los platos más emblemáticos de nuestra tierra.
La entrega de premios tuvo lugar el pasado 30 de junio en el Salón de Plenos de la Diputación de Córdoba, en un acto impulsado por la Cofradía Gastronómica del Rabo de Toro Cordobés, que trabaja desde hace años por la conservación y difusión de este guiso centenario.
Un jurado que premió el plato de cada día
Si este reconocimiento nos hace especial ilusión es, entre otras cosas, por cómo se decidió. El jurado del concurso realizó una cata anónima directamente en los establecimientos participantes. Es decir: no valoró un plato preparado especialmente para la ocasión, sino el rabo de toro tal y como lo servimos cada día a quienes se sientan a nuestra mesa.
Entre los criterios de valoración, el certamen puso el foco en el respeto por la elaboración clásica:
- El fuego lento y la paciencia como base de todo el guiso.
- El sofrito tradicional y la reducción prolongada de la salsa.
- La melosidad de la carne y la ligazón natural que aporta el colágeno, sin espesantes artificiales.
- El uso de vinos de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, seña de identidad de la cocina cordobesa.
Son exactamente los mismos principios con los que se ha cocinado siempre en nuestra casa. Por eso, más que un premio a un plato, sentimos que es un premio a una manera de entender la cocina.

Un homenaje a Alberto Rosales
El momento más emocionante del acto llegó cuando Isabel Rosales recogió el galardón y lo dedicó a la memoria de su padre, Alberto Rosales, recordando la trayectoria de Grupo Rosales y de todas las personas que han hecho posible que nuestras cocinas sigan encendidas generación tras generación.
Porque este premio no se cocina en un día. Se cocina en décadas de trabajo, en recetas que pasan de madres y abuelas a hijos y nietos, y en el compromiso de no cambiar aquello que se hace bien. Como se recordó durante la entrega, el conocimiento para elaborar este guiso no se aprende en la universidad: se transmite de generación en generación.
El rabo de toro, emblema de la cocina cordobesa
Pocos platos representan a Córdoba como el rabo de toro. Es historia, es producto y es técnica: horas de cocción lenta hasta que la carne se desprende sola del hueso y la salsa alcanza ese punto sedoso que solo da el colágeno bien trabajado.
El III Concurso Profesional de Rabo de Toro Cordobés nace precisamente para proteger esa herencia, distinguiendo cada año a los restaurantes y tabernas que mejor la representan. En esta edición, el primer premio en la categoría de restaurantes fue compartido con Misa de 12, y en la categoría de tabernas el reconocimiento fue para Bodega San Basilio. Nuestra enhorabuena a ambos: que el listón esté tan alto es la mejor noticia para la gastronomía cordobesa.
Ven a probar el rabo de toro premiado
El mejor homenaje que se le puede hacer a un guiso es compartirlo. Te esperamos en La Posada del Caballo Andaluz para que pruebes, en su salsa —nunca mejor dicho—, el rabo de toro que ha sido reconocido como el mejor de Córdoba.
Reserva tu mesa online o llámanos, y ven a descubrir por qué este plato lleva décadas conquistando a cordobeses y visitantes. Te recibimos, como siempre, con la cocina de toda la vida y el patio más acogedor de Córdoba.

