Alberto Rosales: «La hostelería y el comercio no olvidarán

Actualizado el 04/09/2026
Alberto Rosales

Alberto Rosales, vicepresidente de la Asociación de Empresarios, Hosteleros y Comerciantes del Casco Histórico de Córdoba, lleva décadas al frente de Grupo Rosales, la saga familiar que engloba Restaurante Puerta Sevilla, Taberna La Viuda y La Posada del Caballo Andaluz en el barrio de San Basilio.

En febrero de 2021, con el casco histórico de Córdoba vaciado por la pandemia y el sector al borde del colapso, Córdoba Hoy le entrevistó para recoger su testimonio directo sobre la crisis que vivía la hostelería. Su voz, cercana y sin rodeos, resume lo que entonces sentía todo el sector.

Reproducimos la entrevista original publicada por Córdoba Hoy el 14 de febrero de 2021.

Las calles de la Judería y San Basilio, habitualmente llenas de turistas, llevaban casi un año vacías. ¿Cómo vivían esa situación desde dentro?

Nos encontramos solos. No ha habido ningún tipo de respuesta ni ayuda para sacarnos de esta situación. Nos encontramos también incomprendidos y nos sentimos enormemente impotentes porque no tenemos ningún tipo de armas ni posibilidades para cambiar esto. Vemos cómo nuestros negocios van disminuyendo, van desapareciendo… cada vez estamos más endeudados y con menos medios. La situación es desesperada.

¿Había diferencias dentro del casco histórico según la zona?

Lo único que puede medio funcionar es la Ribera. Pero incluso allí la bajada de ventas es fortísima. Hay que tener en cuenta que además de la falta de turismo están los cierres perimetrales entre ciudades, que nos afecta muchísimo. Solo contamos con el cliente local, que la zona que más visitaba del casco histórico era la Ribera. El resto está bajo mínimos.

¿Cuáles son los gastos fijos de abrir un negocio como los vuestros?

A nosotros nos cuesta abrir los negocios unos diez mil euros al mes. Diez mil cada uno de ellos. Necesitas mucha infraestructura para poner un negocio de este tipo en marcha: personal, suministros, seguros, impuestos, tasas… y ante eso no ha habido una respuesta por parte de la Administración. Nosotros solamente tenemos alquilado La Viuda. La Posada y Puerta Sevilla son nuestros.

Pero hay comerciantes y hosteleros que ya no pueden ni pagar el alquiler. Desde la asociación del Casco Histórico lo que hemos pedido ha sido hibernar las empresas, es decir, que los gastos y tasas se congelaran para reanudarse al empezar la actividad. Y no solo hemos seguido pagando la luz, el agua y las tasas al mismo precio, sino que este año hemos pagado más impuestos porque han subido. La situación no es ya de impotencia y desesperación, sino también de incomprensión.

¿Entiende el sector las medidas restrictivas sin ayudas económicas paralelas?

No lo entendemos. Pero es aún más incomprensible si lo comparamos con otras situaciones: el metro, los aviones o las elecciones. Nos han hecho llegar informes del Ministerio de Sanidad que señalan que el índice de contagios en la hostelería es solo del 2,3%. Si el gremio del comercio y la hostelería fuéramos un foco importante de contagios, que nos cierren y nos subvencionen. Pero no lo somos: que nos dejen abrir. En el término medio actual, lleno de incertidumbre, estamos muriendo.

«El caso de la hostelería es como si nos hubiesen expropiado los negocios sin pagarnos.»

¿Cómo definiría el carácter del sector hostelero ante esta situación?

Nosotros somos un sector amable, nos dedicamos a atender a la gente. Los clientes repiten en nuestros comercios, hoteles y restaurantes porque los tratas bien. Nos han educado y formado para hacer feliz a la gente. Como sector, los comerciantes y hosteleros somos los que primero hemos ayudado, bien donando al Banco de Alimentos o cocinando en la calle.

No somos un sector especialmente reivindicativo. Pero claro, esto está durando tanto que va a haber que ir a la batalla a romper platos. Y es que nuestros hijos tienen una mala costumbre, les pasa lo mismo que a los hijos de los políticos o los funcionarios: que quieren comer todos los días [ríe].

¿Qué medidas concretas pedían a las administraciones?

Ayudas directas como las que hay en otros países de Europa, una bajada del IVA, y la hibernación de las empresas para que los gastos y tasas se congelaran. Estuvimos en el Ayuntamiento con el alcalde y les pasamos una serie de medidas concretas para que las trasladase también al gobierno autonómico y al nacional. Todo eso solo para salvar las empresas.

¿Y a nivel de horarios y aforo?

No entendemos que nos recorten el horario y el aforo y no haya ayudas. Al menos pedimos estar hasta las 9 o las 10 de la noche y, sobre todo, no ser el sector criminalizado por excelencia. Somos los que estamos pagando el pato. Pero también te digo una cosa: el comercio y la hostelería no olvidarán, veremos qué partidos políticos realmente han estado con nosotros y los que no.

Entrevista original publicada por Córdoba Hoy el 14 de febrero de 2021. Reproducida con permiso.

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