Hay monumentos en Córdoba que cualquier guía menciona, y hay monumentos que los cordobeses visitan. El Alcázar de los Reyes Cristianos pertenece a los dos grupos, algo que no es tan habitual.
Situado a orillas del Guadalquivir, a cien metros de la Mezquita-Catedral, es uno de los lugares donde mejor se entiende la historia de la ciudad: los romanos, los califas, Alfonso XI, los Reyes Católicos y Cristóbal Colón han pasado todos por este mismo suelo. En esta guía te contamos qué ver, cómo organizarlo y todos los datos prácticos actualizados para que no pierdas tiempo el día de la visita.
Historia del Alcázar: de fortaleza romana a residencia real
El lugar donde hoy está el Alcázar tiene uso continuado desde la época romana, que ya lo consideraron un enclave estratégico por su posición junto al río. Después fue alcázar omeya durante el califato de Córdoba. Pero el edificio que vemos hoy lo mandó construir Alfonso XI en 1328, sobre los restos de esa estructura anterior, combinando funciones de fortaleza y de palacio real.
Su nombre definitivo llegó cuando los Reyes Católicos eligieron el Alcázar como residencia durante la campaña de la reconquista de Granada. El momento histórico más importante que vivió el edificio fue en 1486, cuando Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón se reunieron aquí con Cristóbal Colón para tratar el proyecto de su expedición hacia las Indias. No fue tras su regreso, sino antes de su primer viaje.
A lo largo de los siglos el Alcázar fue residencia real, cárcel de la Santa Inquisición y cárcel municipal. No fue hasta 1951 cuando comenzó su restauración y se abrió al público. En 1981 fue declarado Bien de Interés Cultural y Patrimonio Histórico de España.
Qué ver en el Alcázar de los Reyes Cristianos
Las cuatro torres
El Alcázar tiene cuatro torres, cada una en una esquina del recinto y con historia propia:
Torre de los Leones (esquina noreste) — la primera que ve el visitante porque es la entrada al monumento. Planta cuadrada.
Torre del Homenaje (esquina noroeste) — planta octogonal. Aquí se realizaban los juramentos de lealtad de quienes defendían el Alcázar. Anteriormente se llamó Torre del Reloj, hasta que el reloj fue desmontado a principios del siglo XX. Desde lo alto de esta torre se tienen las mejores vistas panorámicas: los jardines del Alcázar, la Mezquita-Catedral y el río Guadalquivir con el Puente Romano.
Torre de la Inquisición (esquina suroeste) — planta circular. Funcionó como archivo de la Santa Inquisición durante los siglos en que el Alcázar tuvo ese uso.
Torre de la Paloma (esquina sureste) — planta cuadrada. La actual es una reconstrucción de mediados del siglo XX; la original fue derruida.
Salón de los Mosaicos
Una de las estancias más llamativas del interior. Construido durante el reinado de Alfonso XI y usado originalmente para audiencias y celebraciones, conserva una colección excepcional de mosaicos romanos encontrados en excavaciones en la ciudad. Es el tipo de sala que detiene a los visitantes más escépticos.
Las termas
Bajo el Salón de los Mosaicos se encuentran las termas, accesibles por un pequeño patio. Están divididas en sala fría, sala templada y sala de vapor con agua caliente: el proceso termal que los musulmanes heredaron de los romanos y mantuvieron durante el califato.
Los jardines
Los jardines del Alcázar son uno de los espacios más fotografiados de Córdoba. Combinan la tradición islámica de los jardines interiores con elementos del Renacimiento: estanques, fuentes, vegetación y esculturas clásicas. Aunque han sido remodelados en distintas épocas, mantienen la estructura que creó Alfonso XI.
Antes de entrar al recinto principal hay que cruzar el Patio de los Naranjos, que ya es en sí un anticipo de lo que viene.
Horarios del Alcázar de los Reyes Cristianos
Temporada media (16 septiembre al 14 junio):
- Martes a viernes: 8:15 a 20:00 h
- Sábados: 9:30 a 18:00 h
- Domingos y festivos: 8:15 a 14:45 h
- Lunes: cerrado
Temporada de verano (15 junio al 15 septiembre):
- Martes a domingo: 8:15 a 14:15 h
- Lunes: cerrado
Cierre anual: 1 y 6 de enero, 25 de diciembre.
El acceso al monumento se permite en un margen de 30 minutos a partir de la hora que figura en la entrada. El último acceso es media hora antes del cierre.
Precio de entrada al Alcázar
- Adultos: 4,91 €
- Estudiantes hasta 26 años: 2,66 €
- Menores de 14 años: gratuito
- Desempleados: gratuito
- Residentes en Córdoba: gratuito con DNI
- 15 y 18 de mayo: gratuito para todos
Es uno de los monumentos más asequibles de Córdoba, especialmente si se compara con el precio de la Mezquita-Catedral.
El espectáculo nocturno: Naturaleza Encendida
En determinadas épocas del año el Alcázar ofrece el espectáculo de luz, agua y sonido llamado Naturaleza Encendida, que transforma los jardines por la noche en un recorrido completamente diferente al diurno. Consulta la programación actualizada en la web de Turismo de Córdoba antes de ir, porque las fechas varían cada temporada.
Comer cerca del Alcázar: San Basilio a cinco minutos
El Alcázar está en el límite del barrio de San Basilio, donde llevamos más de 60 años. Desde la salida del monumento hay menos de cinco minutos andando hasta Restaurante Puerta Sevilla, La Posada del Caballo Andaluz y Taberna La Viuda.
La combinación más habitual entre nuestros clientes: entrar al Alcázar a primera hora de la mañana (cuando está menos lleno y la luz en los jardines es mejor), salir antes del mediodía y comer con calma en el barrio. Sin prisas, sin colas, con el tiempo que merece una visita así.
Monumentos cercanos al Alcázar
Desde el Alcázar, a pie y en pocos minutos, se llega a los principales monumentos de Córdoba:
La Mezquita-Catedral está a unos 100 metros. El Puente Romano cruza el Guadalquivir justo al lado del Alcázar y lleva a la Torre de la Calahorra. Los Baños del Alcázar Califal están en el Campo Santo de los Mártires, frente al propio Alcázar — son los restos arqueológicos del hammam califal que existía antes de la construcción cristiana. Y a 10-15 minutos andando hacia el norte está el Palacio de Viana, con sus 12 patios.
Si quieres ver Córdoba con tiempo, el Alcázar, la Mezquita y el Puente Romano forman un triángulo perfecto para la mañana. Los patios de Córdoba y el barrio de San Basilio, para la tarde.